Pentágono Anthropic: Claude sale de los sistemas militares

Pentágono Anthropic: Defensa dejó de usar Claude tras meses de disputa por las salvaguardas que la empresa de inteligencia artificial se negó a retirar.

Militar consulta una tableta con un mapa digital durante una operación en terreno árido

Pentágono Anthropic: el Departamento de Defensa de Estados Unidos dejó de utilizar las herramientas de inteligencia artificial de la empresa, según informó un funcionario estadounidense a BBC. La salida de Claude culmina meses de confrontación por las salvaguardas que Anthropic se negó a retirar para determinados usos militares, después de que su tecnología hubiera sido integrada en redes clasificadas y tareas de seguridad nacional.

Pentágono Anthropic: termina el uso de Claude

El Pentágono ya no utiliza productos de Anthropic, de acuerdo con la información publicada por BBC el 5 de octubre. El medio reportó que Claude continuó empleándose hasta fechas recientes en investigación, análisis, recopilación de inteligencia y otras tareas militares, pese a que la salida de la compañía había sido anunciada meses antes.

La ruptura se originó en una disputa sobre los límites de uso de Claude. Anthropic sostuvo públicamente que aceptaba los usos legales de su inteligencia artificial para seguridad nacional con dos excepciones: la vigilancia doméstica masiva de estadounidenses y el empleo de modelos actuales en armas completamente autónomas.

El 27 de febrero, Pete Hegseth anunció que el Departamento designaría a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro. La empresa calificó la medida como jurídicamente infundada y posteriormente la impugnó ante tribunales.

Claude había llegado a operaciones críticas de seguridad nacional

Antes del enfrentamiento, Anthropic se había convertido en una de las compañías de inteligencia artificial con mayor penetración en la infraestructura de seguridad estadounidense. La propia empresa afirmó que fue la primera firma de IA de frontera en desplegar modelos dentro de redes clasificadas del gobierno de Estados Unidos.

Según Anthropic, Claude se utilizó en análisis de inteligencia, modelado y simulación, planeación operacional y operaciones cibernéticas. BBC reportó además que el modelo estaba integrado con Maven Smart System, una plataforma empleada por el Pentágono para organizar información de inteligencia y otros datos.

Fuentes consultadas por BBC señalaron que Maven permitía trabajar con material visual, incluidas imágenes satelitales y grabaciones de drones, que posteriormente podía procesarse mediante modelos de lenguaje para apoyar análisis y elaboración de reportes.

La disputa llegó a los tribunales

Anthropic llevó a tribunales la designación de riesgo para la cadena de suministro. El 25 de septiembre, la Corte de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia rechazó su impugnación y concluyó que el Departamento tenía sustento para considerar que las restricciones incorporadas por la empresa podían representar un riesgo cubierto por la legislación aplicable.

El tribunal señaló que las salvaguardas de Claude habían impedido en más de una ocasión realizar tareas solicitadas por usuarios gubernamentales. La resolución permitió continuar con la exclusión de los modelos de Anthropic de los sistemas y contratos cubiertos por la decisión.

El conflicto plantea una cuestión que trasciende a una sola compañía: hasta dónde puede un proveedor privado mantener restricciones técnicas sobre una herramienta integrada en funciones de seguridad nacional y qué margen conserva el gobierno para exigir usos que la empresa considera incompatibles con sus políticas de seguridad.

El Pentágono avanza con otros proveedores de inteligencia artificial

BBC informó que, mientras avanzaba la salida de Anthropic, el Pentágono amplió su relación con otros proveedores tecnológicos. El reemplazo de un modelo profundamente integrado no fue inmediato, según las fuentes citadas por el medio.

La dificultad para retirar Claude muestra el grado de dependencia que puede surgir cuando un modelo de inteligencia artificial se incorpora a plataformas de datos, flujos de análisis y procesos de toma de decisiones. La controversia también expone la tensión entre la velocidad de adopción tecnológica y la necesidad de establecer reglas antes de que una herramienta se vuelva estructural.

Para Anthropic, la salida ocurre después de más de dos años de colaboración con el aparato de seguridad estadounidense. Para el Pentágono, significa completar una transición que había anunciado desde febrero y continuar su estrategia de inteligencia artificial con otros proveedores.

El episodio deja una paradoja: las capacidades que hicieron de Claude una herramienta valiosa para el aparato militar estadounidense también hicieron más compleja su sustitución. La disputa entre el Pentágono y Anthropic convierte así un desacuerdo sobre salvaguardas de inteligencia artificial en un caso sobre dependencia tecnológica, control operacional y los límites que pueden imponer las empresas privadas cuando sus modelos entran en sistemas de seguridad nacional.

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