Portadas florales de Iztapalapa ya son patrimonio cultural

Aleida Alavez anuncia acciones para preservar las portadas florales de Atlalilco-Axomulco, reconocidas como patrimonio cultural de la CDMX.

Mujer sostiene dos documentos ante vecinos durante una ceremonia en Iztapalapa

Las portadas florales de Atlalilco-Axomulco, en Iztapalapa, fueron reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México. Durante el Enflorado celebrado este 17 de octubre en el Barrio Santa Bárbara, la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz anunció que su administración reforzará las acciones para preservar esta práctica y transmitirla a las nuevas generaciones.

Una declaratoria para proteger una tradición comunitaria

El decreto publicado el 7 de octubre en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México reconoce las portadas florales elaboradas por las comunidades de los medios pueblos de Atlalilco y Axomulco. La protección deberá desarrollarse conforme al Plan de Salvaguardia a cargo de la Secretaría de Cultura capitalina.

La alcaldesa participó en el Enflorado del Barrio Santa Bárbara, uno de los ocho barrios originarios comprendidos en el reconocimiento, y subrayó que la tradición conserva memoria histórica, saberes artesanales, símbolos religiosos y formas de organización comunitaria.

Ante vecinas y vecinos reunidos en la calle Cobos, Aleida Alavez destacó que las portadas no pueden entenderse sólo como objetos decorativos: su valor reside también en las personas que las diseñan, elaboran, montan y transmiten de generación en generación.

Aleida Alavez anuncia acciones de preservación

“Cuando hablamos de proteger las portadas florales, hablamos de proteger todo el proceso comunitario que les da sentido, así como de preservar una tradición que expresa la memoria y la identidad de los Medios Pueblos de Atlalilco y Axomulco”, expresó la alcaldesa.

La mandataria sostuvo que la declaratoria debe traducirse en medidas que aseguren la continuidad de esta expresión cultural, especialmente mediante la participación de niñas, niños y jóvenes en sus procesos de aprendizaje y elaboración.

“Esto significa que el reconocimiento que hoy celebramos debe traducirse en acciones que permitan fortalecer la continuidad de esta tradición. Por eso, preservarla también significa generar las condiciones para que la niñez y la juventud puedan conocerla, participar en ella y reconocerla como parte de su patrimonio y de su identidad”, señaló.

Según la información difundida por la alcaldía, el reconocimiento fue resultado del trabajo de los portadores de la tradición y de al menos 14 organizaciones que han contribuido a su conservación a lo largo de los años.

Ocho barrios conservan el arte de las portadas florales

La declaratoria abarca los barrios de San Ignacio, Santa Bárbara y San Lucas, pertenecientes a Atlalilco, así como San Pablo, San Miguel, San Pedro, San José y La Asunción, correspondientes a Axomulco.

En esta tradición participan familias, mayordomías, cargueros y otros portadores de saberes que hacen posible la preparación anual de las estructuras. Su elaboración combina conocimientos de diseño, armado, ornamentación y uso de materiales como madera, follaje y flores.

El decreto reconoce que la práctica no sólo expresa una manifestación artística, sino también vínculos vecinales, símbolos religiosos y festivos, y mecanismos de colaboración que sostienen la vida cultural de los barrios.

La transmisión a nuevas generaciones, el siguiente desafío

“Desde la Alcaldía Iztapalapa queremos reconocer a quienes han hecho posible que esta tradición llegue hasta nuestros días, pues el patrimonio cultural se conserva cuando una comunidad decide seguir practicándolo, cuando quienes tienen el conocimiento lo comparten y cuando las nuevas generaciones encuentran en esa tradición una parte importante de su propia historia”, manifestó Alavez.

La alcaldesa reiteró que su gobierno continuará con las acciones necesarias para cumplir el decreto y fortalecer el trabajo compartido con las comunidades. “Lo hacemos con orgullo, pero también con la convicción de que este es un compromiso compartido entre las comunidades, las autoridades y las nuevas generaciones”, puntualizó.

Alavez expresó su deseo de que la declaratoria permita mantener las portadas florales como una tradición viva en los próximos años, arraigada en la identidad de Atlalilco y Axomulco y transmitida a quienes continuarán elaborándolas.

La declaratoria abre una nueva etapa de protección para las portadas florales de Atlalilco-Axomulco. Su continuidad dependerá de la colaboración entre las comunidades portadoras de la tradición, las nuevas generaciones y las instituciones responsables del Plan de Salvaguardia.

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